Pues sí, si pillo al graciosos que dijo que "todos los profesores viven fenomenal"... le invito "amablemente" a que se pase conmigo una semanita en este horno llamado despacho (bien es cierto, que parte de culpa la tienen nuestros prohombres académicos, con su genial idea de no poner aire acondicionado).
Ah! pero me comentan que el año que viene quizás sí...genial, el año que viene! y mientras tanto que se nos derrita el cerebro.
